A ratos pienso que haría exactamente lo mismo. Y entiendo
que algunas cosas sean personales, pero existe un molde que la mayoría se
empeña en romper, de todas maneras debe ser así, sería aburrido estar atrapados
en un mismo margen. Y es por eso que debí
existir con mis complejas evoluciones, creyendo salvar al mundo, creyendo ser la
protagonista de una película recién lanzada, a ratos evoluciones lentas con
tanta información, con ganas de saberlo todo, a pesar de que ese todo siempre
estuvo ahí.
Con mi “juventud” tardía y sonrojada, típico, cuando llegué
a una especia de colegio nuevo, y ya en séptimo todas mis compañeras hablaban
de sus primeros besos, y a mí me importaba una mierda, casi me conformaba con
novelas (que el 99% de las veces parecían más interesantes que la misma vida).
Era parte de mis creaciones que me daba vergüenza mostrar,
hasta cierto punto que decidí cambiar cuando ya el tema se hizo más serio, más
tirante en mi interior. Con algún sujeto que prometía dejar a su polola algún día,
pero ese día jamás llegó, conformándome con poco, pensando que realmente así
debían ser las cosas para mí.
Y ahí me di cuenta de la intensidad de la muerte, de la
intensidad del estar, porque como di a entender en otro escrito, hay muchísimas
formas de morir, y no, no me refiero a la convencional. Hay una película “Who
loves Gilbert Grape?”, en la cual el padre del protagonista muere, y él se
siente mejor diciendo “de todas maneras ya estaba muerto hace un tiempo atrás”.
La gente se tiende a dejar estar, a morir, a morir por
lapsus, a mantenerse así, porque es más cómodo, pero bueno. Hay que salir a flote de vez en cuando,
respirar lo suficiente para que al hundirnos nuevamente la lucha no sea tan
exhaustiva. Y me sentí así parte de mi pasado (y esa es una de las razones
por la cual no cambiaría nada), como incompleta, la sensación de estar llena de
muchas cosas, y no poder distribuirlas. Es más común de lo que pensaba, uno tiene a sentirse
especial todo el tiempo, y lo es, pero eso se basa en una normalidad general.
Debo decir con cierto orgullo que nunca me uní del todo,
actualmente hay un pequeño porcentaje de mi que aún no se puede distribuir, quizás
cambiaría eso, o quizás no, tal vez es hasta algo bueno. Seguir refugiándome en cosas que no son tangibles del todo.
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