viernes, 4 de septiembre de 2015

Limpiar



En los últimos meses me he obsesionado con el tema de aprender ciertas cosas, de entenderlas, de digerirlas bien (no voy a especificar bien ¿qué?, porque no quiero hacer el tema “denso”), me he exigido tanto que ya estoy en un estado paranoico, mis sentidos siempre están más alerta, estoy viviendo más, pero al mismo tiempo estoy disfrutando menos.

Porque al final toda tu visión cambia al ser partícipe de tus pensamientos, de ejecutarlos según tu conveniencia, según lo que tu deseas, al final uno es lo que piensa, y el hecho de llevarlo a cabo, reclutar tanta energía (que no siempre se posee), tantos esfuerzos para poner tus pensamientos acorde a tus acciones. Y suena hasta obvio, suena muy fácil de decir claramente, pero que el ser humano sea capaz de pensar y de poder actuar de acuerdo a cosas más simples, a  acciones banales quizás (o en mi caso). Pero llevar un pensamiento al siguiente nivel, interiorizarlo, creerlo, entenderlo, y hacerlo una realidad es el dilema, es el tema en que todos estamos sumergidos aun que no lo sepamos con totalidad. Todo parte por creer lo que se estudia (no, no me refiero a “estudiar” tipo universidad), porque a pesar de que uno se muestre escéptico, algo hace un “click”, y este algo es meramente humano, muy propio, partiendo porque no podría entrar en tu cabeza, ocupar un espacio de tu tiempo, y traspasar (aun que sea en un mínimo porcentaje) tu alma si no lo crees. O sino revota, o si no, se estanca, no lo entiendes, o simplemente es como si leyeras algo que está en un idioma que no entiendes.

Es por eso que como ser humano somos orgullosos, somos muy esquivos, y tercos, y nos gusta ser tan tajantes en lo que hacemos y creemos. Yo me di cuenta a tiempo (y con darme cuenta no significa que no lo haga), de que el ego es lo primero que un humano debe desechar, más allá de su inutilidad, por su alto estado opresor de nuestra base espiritual. Pero ese ya es otro tema.

Quizás por eso siento que estoy tan llena y a la vez me siento tan sola, estoy creyendo en tantas cosas, y tratando de no sumergirlas en mi interior para no confundirme aún más , que me canso, estoy muy cansada, mi cabeza, y mi alma está algo manchada. Nada que no pueda limpiar, aun que el camino tenga obstáculos, se puede cruzar. 

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