Y de repente, de un momento a otro desaparezco, ya no quiero
estar aquí y así lo decido, me voy. Si, me voy para siempre, pero de alguna manera
sigo aquí, siendo un poquito la misma que en algún otro momento fui. A veces
como que tenemos momentos de ira, y nos
dan ganas de salir arrancando, pero se quedan en eso.....en querer, como en la
mayoría de las cosas, o no?
Últimamente he pensado en la capacidad que tenemos de
separarnos, de no querer formar parte de un todo, siendo que es lo que
deberíamos tener presente. Ser parte de un todo no significa mezclarse, no
significa ser contaminado, más bien significa colorear, armar, dar forma, y
dársela a uno mismo. Pero de alguna manera la vida en general nos enseña lo
contrario. Pondré un ejemplo (el más superficial que encontré):
La mayoría de los liceos en Chile (si es que no todos),
llegando a cierto punto nos exigen elegir entre humanistas y científicos…. Por
qué? , es realmente necesario?. En épocas medievales los grandes escritores eran
también físicos, los arquitectos también pintaban hermosos cuadros, etc, etc. Y desde esos
pequeños momentos nuestros brillos se ven opacados, se le restan puntos a nuestras cualidades, a dejar cosas sin desarrollar, porque nos limitan, y nos dejamos ser
limitados. (sólo un ejemplo).
Sinceramente no creo
que debamos limitarnos, y yo realmente estoy cansada con el tema de que debemos
fluir, porque lo digo demasiado ( a veces no lo aplico), y porque también lo
escucho mucho, pero lo sigo diciendo, lo sigo escuchando, porque de a poco lo
voy haciendo mío, ya lo creo, pero el proceso de aprender siempre es más
profundo, el proceso del crecer siempre es más dificultoso, y a la larga se
hace hasta pesado (dudo que se capte mi idea a la totalidad).
Yo antes pensaba en que uno tenía que tener un objetivo,
pero eso está lejos de ser real, lo importante, lo que realmente le da fundamento
a todos es sentir, es vivir las cosas. No todos realmente vivimos el día a día,
y es porque estamos enfocados, un buen desenfoque nos lleva a abrir los horizontes, el salirnos de las
líneas, el no respetar los puntos. Y con esto no me refiero al desenfreno, me
refiero a los límites internos, a lo que uno no quiere seguir estableciendo a
lo largo de la vida, por más que traten de hacerse mas flexibles.
A veces hay que arriesgarse mas consigo mismo que con el resto.
A veces hay que arriesgarse mas consigo mismo que con el resto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario