lunes, 4 de mayo de 2015

Desenfoque

Y de repente, de un momento a otro desaparezco, ya no quiero estar aquí y así lo decido, me voy. Si, me voy para siempre, pero de alguna manera sigo aquí, siendo un poquito la misma que en algún otro momento fui. A veces como que tenemos momentos de ira,  y nos dan ganas de salir arrancando, pero se quedan en eso.....en querer, como en la mayoría de las cosas, o no?

Últimamente he pensado en la capacidad que tenemos de separarnos, de no querer formar parte de un todo, siendo que es lo que deberíamos tener presente. Ser parte de un todo no significa mezclarse, no significa ser contaminado, más bien significa colorear, armar, dar forma, y dársela a uno mismo. Pero de alguna manera la vida en general nos enseña lo contrario. Pondré un ejemplo (el más superficial que encontré):

La mayoría de los liceos en Chile (si es que no todos), llegando a cierto punto nos exigen elegir entre humanistas y científicos…. Por qué? , es realmente necesario?. En épocas medievales los grandes escritores eran también físicos, los arquitectos también pintaban hermosos cuadros, etc, etc. Y desde esos pequeños momentos nuestros brillos se ven opacados, se le restan puntos a nuestras cualidades, a dejar cosas sin desarrollar, porque nos limitan, y nos dejamos ser limitados. (sólo un ejemplo).

Sinceramente  no creo que debamos limitarnos, y yo realmente estoy cansada con el tema de que debemos fluir, porque lo digo demasiado ( a veces no lo aplico), y porque también lo escucho mucho, pero lo sigo diciendo, lo sigo escuchando, porque de a poco lo voy haciendo mío, ya lo creo, pero el proceso de aprender siempre es más profundo, el proceso del crecer siempre es más dificultoso, y a la larga se hace hasta pesado (dudo que se capte mi idea a la totalidad).

Yo antes pensaba en que uno tenía que tener un objetivo, pero eso está lejos de ser real, lo importante, lo que realmente le da fundamento a todos es sentir, es vivir las cosas. No todos realmente vivimos el día a día, y es porque estamos enfocados, un buen desenfoque nos lleva  a abrir los horizontes, el salirnos de las líneas, el no respetar los puntos. Y con esto no me refiero al desenfreno, me refiero a los límites internos, a lo que uno no quiere seguir estableciendo a lo largo de la vida, por más que traten de hacerse mas flexibles.

A veces hay que arriesgarse mas consigo mismo que con el resto.

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